jueves, 21 de junio de 2012

SEDESACE

Mañana acabaré el curso (3º de ESO) y vendrán las vacaciones de verano. Tres meses de libertad para luego volver en septiembre a 4º. 

Estoy muy sorprendida y, tengo que decirlo, un poco asustada. No por lo difícil que sea el curso que viene ni por los profesores; estoy asustada de lo rápido que pasa el tiempo.

Hace 10 años me acuerdo que veía esta serie. Barrio Sésamo. Me acuerdo de como todas las mañanas mi padre me sacaba de la cama, me subía a caballito y me dejaba en el sofá mientras me preparaba el desayuno. Yo siempre veía lo mismo a esas horas y es la serie de la foto de la izquierda. Me acuerdo perfectamente del sueño que tenía y de que me tapaba con el cojín del sofá porque la luz me molestaba pero al oír la voz de Epi y Blas hacía un esfuerzo y miraba la tele. No tengo mucha memoria, la verdad, pero me acuerdo de eso y de varia cosas más. Mi niñez, mi etapa de inocencia y diversión, de jugar al pilla-pilla y de cuidar de mi hermano pequeñito. 
Hace 4 años me acuerdo que leía esta revista. Star2. Me acuerdo de cómo le pedía  mis padres 1'80€ para poder comprármela y que la abría con mucha ilusión porque me encantaban los test que ponían y los regalos y juegos que daban con ella. Esto pasó en mi primera parte de la adolescencia, cuando aún estaba en sexto de primaria y me empezó a gustar un chico por primera vez. Creo que fue nada más pasar a secundaria cuando el tiempo se me empezó a escapar de las manos sin poder pararlo. Cuando llegaban las vacaciones de verano y pensaba que el día anterior había empezado el curso. Creo que es cuando he despertado y caído al mundo; cuando he empezado a ser consciente del movimiento imparable de gente y de los planetas que giran y giran de la supuesta eternidad del "todo". En la niñez estamos todos como encerrados en una burbujita llena de todo lo que necesitamos. Al menos a muchos niños les pasa eso, también depende de la infancia, de los padres, del lugar, pero en general durante la infancia, ¡¡TODOS ESTAMOS DORMIDOS!! Estamos anestesiados a los problemas que no te dejan dormir, estamos echos a prueba del tiempo. 

Sí, no niego que todos estos tres años que se me han pasado como un chasquido de dedos de rápido, no los he disfrutado ni me lo he pasado genial, porque estaría mintiendo completamente. Creo que nunca en mi vida he disfrutado tanto de lo que tengo a mi alrededor, desde que soy consciente de lo que me rodea, puedo estar triste y feliz. El tiempo se me pasa volando,sobretodo cuando estoy muy feliz, y por eso le tengo miedo. Y ahora me pregunto yo,¿Qué mañana no se habrá acabado el mundo?

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