lunes, 9 de julio de 2012

-Apego-

¿Qué era lo que hacía que el amor me pareciera más deseable que el amor de los de mi propia especie? ¿Quizá porque era exclusivo y caprichoso? Las almas ofrecían a todos afecto y aceptación.¿Acaso yo ansiaba un desafío mayor? Este amor era taimado, no obedecía a reglas firmes y claras, se podía recibir gratis, o ser conquistado con el tiempo y el duro esfuerzo o podía ser completa, desoladoramente inalcanzable.

 ¿O acaso era simplemente mejor, de alguna manera? Puesto que los humanos podían odiar con tanta furia, ¿sería la otra cara de la moneda que pudieran amar con más corazón, celo y fuego?

 Yo ignoraba por qué lo había ansiado con tanta desesperación. Sólo sabía que ahora, al tenerlo, valía cada pizca del peligro y el tormento que me había costado. Era mejor de lo que nunca hubiera imaginado. Lo era todo para mí." Fragmento del capítulo 46 del libro "The Host" de Estephenie Meyer.

jueves, 5 de julio de 2012

"la balanza donde nos pesamos"

¡HOLA! 

Hoy estoy bastante emocionada. Resulta de que me he empezado a releer un libro del que por casualidad en una biblioteca, hace medio año, caí presa. Ese libro se llama "The Host (la huésped)" y su autora es Estephenie Meyer. 

Solo voy a decir que ese libro (al menos,desde mi punto de vista) es ESPECTACULAR. Es una historia de amor pero no exclusivamente de ese amor de pareja sino amor hacia las personas, hacia los amigos y enemigos, hacia las personas que consideramos hermanos o hijos aunque no compartan sangre. Hablan del amor en todos TODOS los ámbitos en los que te puedes imaginar.

Claro, ahora viene el quid de mi entrada: en ese libro nos muestra que es el amor lo segundo mejor ( refieriendome al concepto abstracto, al sentimiento, al dibujo, a los actos y a todo el amor en sí) del mundo. Lo primero es la vida. 

Peeeerooo...¿puede una persona vivir exclusivamente de amor? ¿De amor, de humildad, de solidaridad, de servicios, sacrificios y honores al resto de las personas? ¿De bondad? ¿De cosas buenas y maravillosas? ¿¿SE PUEDE??

That is the question.


En el libro se plantean esta pregunta. Yo creo (siempre dando mi opinion desde las experiencias de mi persona) que no se puede vivir solo de eso. Ya me gustaría mí,¿no? Pues la verdad es que si me preguntais si me gustaria vivir de cosas buenas no sabría que responderos. No porque me gustaría sufrir y pasarlo muy mal durante toda mi vida pero creo que el aprendizaje desde el error es un buen método. 

Antes he dicho (siempre me voy por las ramas) que creo que no se puede vivir de cosas buenas y que por tanto, una persona a lo largo de su vida reúne experiencias tanto buenas como malas o tanto malas como buenas. 
¿Por qué pienso eso?...

Porque yo creo para que exista una cosa, debe existir también su opuesto. En un sentido muy amplio: el universo con la materia y con la antimateria. En un sentido muy reducido: el lápiz y la goma. 

Existe una cosa porque hay otra completamente opuesta a ella. Dirás: "uy, mira! un pájaro! un pájaro existe pero no hay nada opuesto a él...no tienes razón" Pero yo te diré: "Sí que hay algo opuesto al pájaro: el no-pájaro. La nada, el vacio"

Por tanto, puede que esté equivocada, pero este libro me ha dado a entender que las personas podemos ser egoístas, crueles, irresponsables, violentas y podemos ser amables, sinceras, sacrificadas y también podemos ser egoístas y sinceras o violentas y amables, o irresponsables y sacrificadas. Se pueden ser de ambos grupos: del malo y del bueno. 

Somos así las personas: impredecibles, curiosas, cameleónicas, sentidas, sufridas, SOMOS. 

Sentimos y sufrimos, experimentamos y buscamos, provamos, guardamos y compartimos echos y sentimientos. 

A veces, que una persona sea "mala" no signifca que no pueda cambiar y ser "buena" y viceversa. También puede pasar que una persona es "mala" en algunas situaciones y "buena" en otras. Mira, yo soy una persona, estoy hablando al fin y al cabo de mí misma y de tí. Cualquier persona con la que te cruces, cumple las condiciones que te estoy diciendo.

Creo que aunque hubiera otras especies inteligentes por el universo, pocas serían tan maravillosas como lo somos nosotros. Somos exquisitos, prácticamente perfectos. No perfectos por ser buenos; perfectos por la posibilidad de elegir serlo o no.